Royal Caribbean Empress of the Seas: reseña y opiniones


El crucero Royal Caribbean Empress of the Seas sale del puerto de Miami y realiza un recorrido de 5 días, 4 noches por el Caribe tocando Key West y la isla Gran Cayman.

Lo primero que se debe notar en un crucero, sea de la línea que sea, es la edad del barco. Los barcos nuevos suelen tener muchas atracciones a bordo y muchas opciones gastronómicas en diversos restaurantes. A estos cruceros van los mejores shows, destinos y empleados. Los barcos más viejos por su parte hacen recorridos más modestos con precios más moderados. Esto no quiere decir que la experiencia resulte mala, sino que nunca se compara a la misma experiencia en un crucero más nuevo, incluso de la misma línea. Royal Caribbean Empress of the Seas es un barco fabricado en el año 1990 con capacidad para 1890 pasajeros. Originalmente fue diseñado para ir a Bahamas por la empresa Pullmantur/Admiral y luego con la fusión, quedó como flota estándar de Royal.

El proceso de checkin del Empress of the Seas in está bien organizado y llegando hacia las 12 es posible estar media hora más tarde en el Windjammer Café almorzando. El barco permite llevar alcohol, pero debe ser vino y una botella por camarote. En el caso que encuentren botellas de otras cosas, son retenidas y devueltas la última noche del del crucero. Así que incluso con la retención, la opción resulta interesante para festejar la última noche.

El Adventure Ocean es el club de chicos del Empress of the Seas. Es necesario anotar a los chicos previamente indicando las personas autorizadas a retirarlos. A pesar de estar anotados, la salita destinada a esta actividad es pequeña y esto limita la cantidad de chicos que pueden participar. Por tal motivo es necesario llegar diez minutos antes para asegurarse el lugar. Muchas veces no separan por edad y esto hace que los chicos más grandes se aburran. Los empleados de esta actividad están algo malhumorados y a reglamento, sin embargo con un buen grupo de chicos, el club es una opción. Si se quiere dejar a los chicos más allá del horario de cierre se cobra u$7 por hora por chico.

El gimnasio está ubicado en la boite. Literalmente. Es necesario subir una escalera de la boite y ahí mismo, en los pasillos de balcón ubicaron cintas de correr y aparatos, que son de buena calidad, pero resultan insuficientes y en un lugar incómodo. Las clases de Spinning pagas son para cinco personas y esto da una idea del tamaño del gimnasio. Al ser un barco viejo, no fue considerado ningún espacio lógico para la ejercitación.

El espacio de la boite de hecho es una especie de comodín porque sirve también como capilla y dado que al gimnasio se accede por la boite, quienes quieran ejercitarse durante un servicio, deben pasar por el medio de los rezos a fin de llegar a las mancuernas.

Las comidas principales toman lugar en el Starlight, un enorme salón con dos pisos y decoración noventosa. La comida es superior a la comida del buffet y en general hay una lista de seis entradas, seis platos principales y seis postres. Los chicos cuentan con menú para chicos que maneja sus propias opciones básicas como hamburguesas y mac and cheese. Asimismo hay dos opciones pagas. Chops Grillé con un cover charge y una comida semi privada, para ocho comensales que comparten una atmósfera íntima y comida especial. Asimismo está el room service para pedir comida al camarote.

El sector de piscina tiene tres jacuzzis, en los cuales dos horas permiten ingresar chicos, una piscina general de agua salada y otra para chicos sin profundidad. En el mismo sector hay una gran pantalla donde pasan películas, bloopers y situaciones graciosas estilo YouTube.

En la parte trasera del barco hay una pared de escalada, no muy congestionada y con una altura decente. Asimismo hay dos mesas de ping pong, un sector de tejo, una sala de juegos arcade a 1.50 usd, el casino con ruleta, tragamonedas, dados y juegos de cartas, un sector de free duty y un commedy bar llamado Boleros.

Los camarotes son prolijos, pero con decoración algo pasada de moda. En cuanto a la selección, recomiendo deck 7 u 8, cerca de la escalera que desemboca en el Windjammer café. Esto ahorra mucho tiempo en traslados internos.

Las paradas del Royal Empress son algo curiosas. Grand Cayman es una isla poco pintoresca, pero con varias actividades como el nado con delfines, visita a criaderos de tortugas y muchas playas de agua hermosa y cálida con infraestructura. Key West es un lugar muy lindo para recorrer, especialmente en los alrededores de la calle Duval y el crucero amarra justo al comienzo.

Como en muchos otros cruceros, la banda de piscina toca reggae con secuencer, demasiado volumen y poco talento. La banda de salsa es excelente y el pianista también. Luego hay shows musicales de cierto nivel y comediantes americanos que en general no son aprovechados por el público de latinoamerica.

El Empress of the Seas ofrece una conexión a Internet de buena velocidad que permite streaming. Sacándola por anticipado cuesta algo más de 55 dólares por la totalidad del crucero y es posible conectarse con un Android o iPhone compartiendo la conexión via Blue Tooth con otros dispositivos de la familia.

Conclusión

El crucero Royal Caribbean Empress of the Seas es una opción budget con un buen balance de precio y prestaciones para el segmento de 5 días, pero no se compara en calidad de comida, confort y atracciones con ninguno de los cruceros más nuevos de cualquier flota.